martes, 22 de octubre de 2013

Primera noche en Bellini!

Como me quede contando en la entrada anterior, regresamos a la residencia para darnos una ducha rápida y volver a salir a explorar la ciudad.
Esa noche tocaba conocer Piazza Bellini. Pues dicho y hecho, ducha rápida  cena por las calles napolitanas y a Piazza Bellini, la plaza mas famosa en toda experiencia erasmus en Napoli.
Cuando llegamos no sabíamos muy bien si estábamos en el sitio correcto, pero cuando comenzamos a ver gente con su cerveza en la mano supimos que habíamos acertado con la dirección, entonces nos encontramos con Jose, y juntos nos aventuramos a intentar reconocer a todos esos españolitanos que conocíamos solo por la foto de perfil.

Y vaya que si los reconocimos, impresionante, algunos eran tal y como me los esperaba, otros cambiaban bastante. Por fin conocí a Casares de Grana, Bea, Carmen, Rocio... y toda esa gente que mes tras mes me fue acercando un poquito más a la ciudad y a mi vida como erasmus.
Impresionante el recibimiento. Todos los españolitanos me saludaban y se presentaban, me sentí como si conociese a la gente de toda la vida. Sin lugar a dudas fue una gran noche, aunque hubo una cosa que no entedí entonces: "¿Por que los españoles siempre nos ponemos al lado de la basura?"

En ese momento no lo comprendí,  pero poco a poco he encontrado una respuesta razonable a esta pregunta: "Porque es el sitio mas cercano al bar donde se compra la birra, y porque los españoles somos los que mas cervezas vacías generamos" jajajaja. È vero.


Saludos de una extremeña!

domingo, 13 de octubre de 2013

Empezando a conocer la ciudad y a los erasmus!

Ciao a tutti!

Una vez asentados en la residencia decimos que lo mejor que podíamos hacer era darnos una ducha y comenzar a explorar nuestra nueva ciudad. Pues bien, dicho y hecho, duchita rápida y andando, que hay mucho que visitar.

Quedamos con Dario, otro erasmus que acaba de llegar a Napoli, paradójicamente descubriríamos que en el mismo tren que nosotros, aunque obviamente no nos dimos cuenta.

Las 4 de la tarde, un hambre feroz, y Oscar y yo intentando encontrarnos con Dario, mensaje arriba, mensaje abajo y no había forma... Al final, aun a riesgo de recibir una factura de limites insospechados, decidí utilizar la clásica llamada de teléfono. Y por fin... conocimos a Dario.
Que era una estudiante erasmus, ya empezaba a ser un poquito mas cierto, menuda ilusión me hizo conocer a uno de los integrantes del grupo de whatsapp "La famiglia" (para mas información ver el post Grupos multitudinarios de whatsapp).

Y ahora ya siii, tocaba ir a probar un pedazo de la famosísima pizza napoletana. Aquel día no podía diferenciar si era por el hambre o por ser pizza de Napoli, pero sabia a gloria, jamas había comido pizza tan deliciosa. Mas tarde comprobaría que no era por el hambre, sino porque la pizza de Napoli es única.

Cuando estábamos comiendo recibí otra llamada de teléfono, era Jose Manuel, otro integrante del famosísimo grupo de whatsapp, que se apuntaba a la expedición. Perfecto.

Una vez terminamos de comer nos dirigimos a hacer un poquito de turismo, y al primer sitio donde nos llevo el destino fue "Castel Nuovo", precioso castillo situado a escasos metros del mar. Aunque por supuesto no nos detuvimos ahí, continuamos andando hasta llegar a Via Tribunalli, una de las calles mas famosas, y para mi gusto con mas encanto de Napoli.

Castel Nuovo

Pero, dado que acabamos de llegar a la ciudad decidimos hacer un alto y regresar a casa a descansar un poco antes de conocer la noche napolitana.

Saludos de una extremeña!

miércoles, 9 de octubre de 2013

La residencia!

Ciao!

En respuesta a la pregunta "¿Donde nos estamos metiendo?" que planteaba en el post anterior, creo que la respuesta más adecuada es "En el Napoli más profundo".
Y es que si, señoras y caballeros, nuestro barrio es un barrio típico napoletano. Y con esto quiero decir que la pinta, de primeras, cuanto menos, impresiona: cuestas interminables, escaleras endiabladas, ropa colgando de lado a lado de la calle, altares a la virgen con luces de neón, gatos durmiendo encima de las motos... Lo dicho, es aquello que una se espera al llegar a Napoli, aunque lo que no esperaba era vivir aquí.

Tres en una moto. De Judit Gómez.

Perooo, de pronto entras a la residencia y la cosa cambia, y mucho. Mi hogar, dulce hogar, es muy diferente a todo lo que nos rodea. La residencia Suor Orsola Benincasa es otro mundo dentro de nuestro barrio. Está totalmente reformada, cuenta con habitaciones dobles, con baño incorporado, cocina, sala de estudio, lavandería y sala de estar. Pero sabéis que es lo mejor de la residencia, que es gratuita, si lo que leéis, la residencia es gratis y por si fuera poco, nos limpian las habitaciones... ¿Se puede tener más suerte?

Poco a poco nuestro querido barrio, Montecalvario, hace que cambies la primera impresión y que te vayas enamorando de todo esto sin apenas darte cuenta. De repente descubres que este barrio encierra una de las cosas más bellas de todo Napoli, el mercado diario de productos frescos. Impresionante. Y como este, estoy segura de que encierra muchos más rincones que iré descubriendo a medida que el tiempo pase.

Mercado de Napoli.

Saludos de una extermeña!

Llegamos a la residencia!

Ciao a tutti!

En el último post me quedé contando que habíamos terminado con vida el viaje en taxi, pues por ahí sigo. Allí estábamos, dos extranjeros con maletas que abultaban más que nosotros, a la puerta de la Universidad Suor Orsola Benincasa. Entramos en la universidad y dijimos la palabra clave "erasmus", y rápido nos mandaron a una oficina en la que la gente estaba comiendo. Que bien, nos dispusimos a esperar pacientemente en la puerta a que terminaran de comer, y cuando comenzábamos a ponernos cómodos salió un señor a decirnos que estaban comiendo y a preguntarnos que queríamos, con toda su cara de mala leche, laro, porque estabamos interrupiendo con nuestras miradas la sagrada hora de la comida. Al vernos las caras de cerca en seguida supo que eramos erasmus y además españoles, por lo que llamó a su compañera, que por suerte hablaba español y rápidamente nos envió a conocer a Giuseppe.

Seguimos sus indicaciones al pie de la letra y ¿donde nos llevaron? Nos llevaron en frente de una bajada de unas 50.000 escaleras o más. Nuestras caras eran un poema, y pensábamos ¿dónde está la cámara oculta? porque no debe ser verdad que tenemos que bajar todas esas escaleras con las maletas. Pero siiii, era verdad, nos armamos de paciencia y valor y comenzamos el descenso de las interminables escaleras. Cuando por fin llegamos abajo, con los brazos destrozados de cargar con las maletas, cual fue nuestra sorpresa al darnos cuenta de que ahora teníamos que volver a subir otro tramo de escaleras... Pues bueno, que íbamos a hacerle, no había más remedio. Descansamos y subimos.

Por fin llegamos donde Giuseppe, era tal y como me lo había imaginado, Andrea y Paula muy buena descripción... Ellas ya me entienden, :).
"Hablamos" con él y una de las poca cosas que logre entenderle fue que teníamos que volver a subir las escaleras del infierno para coger un taxi que nos llevase a la residencia.... A lo que ambos pensamos "ni de coña", nosotros no volvemos a subir esas escaleras cargados con las maletas, si hace falta hago noche aquí, en la propia universidad.
Una vez fuera del despacho decidimos que la mejor idea era parar un taxi en la cuesta y que nos llevara directamente desde alli. Y eso hicimos después de unos 5 minutos negociando el precio y de otros tantos serpenteando por las calle napoletanas, conseguimos llegar a la residencia, no sin antes parar un par de veces en medio de la calle para pedir indicaciones. ¿Donde nos estamos metiendo?

Saludos de una extremeña!

Aquí tenéis una foto de las escaleras del infierno.


PD: Muchas gracias a todos aquellos que me leéis, ya hemos superado las 1000 visitas, :)

sábado, 5 de octubre de 2013

El viaje en taxi.

Y por fin estamos en Napoli.

Primera impresión de la estación central de Garibaldi, no muy mala. La verdad hay que decirla, y es que tenia buena pinta. No era para nada lo que me esperaba.

Pero la aventura solo había comenzado. Dado que estábamos bastante cansados de llevar las maletas de un sito a otro decidimos coger un taxi, eso si, si no era demasiado caro, que "noi siamo erasmus" y no estamos para tirar el dinero.

Así que me acerque a preguntar cuanto costaba ir desde la estación de Garibaldi hasta mi universidad. El chico me dijo que unos 15 euros, pero que tenia que decírselo al taxista que estaba al principio de la cola. Perfecto, pues allí nos dirigimos mi compañero y yo con las maletas y todo, eso si, dado que ya habíamos sido estafados anteriormente me asegure primero del precio ha pagar por la carrera, a lo que el nuevo taxista me suelta 20 euros... ¿¿Perdona?? Ya estaban intentando estafarnos de nuevo... Pero yo, muy amablemente le explique que el otro taxista me había dicho que costaba 15 euros, y ante esto decidió hacernos un "descuento" y llevarnos hasta la universidad por 15 euros. Bien, hemos conseguido que no vuelvan a estafarnos, =).

Tras 10 minutos de tetrix para meter todas las maletas en el mini taxi arrancamos hacia la universidad... Madresita, que diría Anabel, menudo viaje. Realmente no comprendo como sigo con vida para poder escribir esta entrada... Creo que no tengo palabras para explicar como fue el viaje, decir caos se queda muy corto.

Fue una mezcla de claxon, claxon, claxon, moto que se cruza, coche que frena, moto que se cuela, peatón que se aventura a pasar, giro a la derecha cruzando tres carriles, moto que adelanta por la acera... Impresionante, y el taxista tan tranquilo conduciendo, yo pensaba que o bien nos matábamos o bien atropellabamos a alguien o algo...
Los primeros minutos fueron pánico supremo, pero poco a poco nos fuimos "relajando" y divirtiéndonos, y cuando mejor lo estábamos pasando llegamos a nuestro destino: la universidad. Prueba superada.

Si la primera impresión de la ciudad he de resumirla en una sola palabra esta seria sin duda DIVERTIDA.

Saludos de una extremeña.



sábado, 28 de septiembre de 2013

Continua mi viaje!

Ciao!

Esta vez escribo pronto para acabar de contar el viaje, que hay bastante que contar, incluso antes de llegar a Napoli.

Pues como iba contando en la entrada anterior, pusimos rumbo a Italia. Tras dos horas y media de vuelo por fin aterrizamos en Roma Fiumcino. Me levanto de mi asiento, cojo mi mochila y al intentar pasar por el pasillo para salir del avión aparece el típico italiano gordo y calvo que me pega un empujón que casi me saca del avión, pero por la ventanilla... Buffff, casi muero, y lo peor es que el tío encima se pone a echarme la bronca... Entro con buen pie en el país, si.

Cuando al fin consigo salir del avión, nos dirigimos a recoger las maletas, deseando que salieran pronto para poder coger el bus que pasaba a las 23.00 de la noche en dirección a Roma Termini.
Nuestro gozo en un pozo, menudo dolor esperar las maletas. Salían 5 maletas y se paraba la cinta unos 10 minutos, y por supuesto nuestras maletas no fueron de las primeras.

Al final como una hora y pico después de aterrizar conseguimos recoger las maletas. Pero ya habíamos perdido el bus que iba hasta Termini, así que optamos por coger el tren, que aunque bastante más caro nos salia mejor de precio que un taxi.

Cuando estábamos en dirección a la estación del tren vemos un cartel que informa de que el último tren sale dentro de 5 minutos. Mierda, pensamos, no nos da tiempo a cogerlo. Menudo cuadro, los dos con tres maletas cada uno a cuestas corriendo hacia el tren. Cuando estamos llegando a la estación nos dice un chico que era el último tren y que nos vendía los billetes. Yo pensé, pero que gente más maja que está dispuesta a ayudarnos... Siiiiiiiii, ESTAFA a la vista, el muy cabrón nos vendió unos billetes falsos.
Por suerte no pasó el revisor y no tuvimos ningún problema y logramos llegamos a Roma, sanos y salvos.

Cuando llegamos al hostel que teníamos reservado, aquello parecía un club de alterne, todo con luces de neón en distintos colores... y encima nos ponen en una habitación en la que había un tío que roncaba como un cochino, impresionante, yo jamás he visto a alguien roncar tanto. Además que no importaba lo que le tirásemos, el tío no paraba... Primero probamos con pequeños trozos de papel, hasta que al final le tiramos el mapa entero a toda la cara, pero ni aún así hubo forma de que dejase de roncar, menuda suerte la nuestra...

A la mañana siguiente nos dirigimos a Termini de nuevo para coger el tren que nos llevaría de camino a Napoli. Esta vez tuvimos bastante más suerte, y un chico super majo nos echo una manilla para comprar los billetes de tren. Desde aquí le doy las gracias por ayudarnos, =).

Nos montamos en el tren, con la hora pegada al culo, para no perder la costumbre y por supuesto no había sitio para sentarnos con las maletas y todo incluido, así que nos pasamos las siguiente 3 horas y pico sentados en el hueco de entre dos vagones....

Pero por fin ARRIVIAMO A NAPOLI!

Napoli.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El viaje.

Ciao a tutti!

Ya se que tengo el blog un poco abandonado, pero vuelo a no tener tiempo de absolutamente nada de nada, =(.

En esta entrada os voy a contar el viaje desde mi Extremadura del alma hasta Napoli del mio cuore.

Lo primero decir que la noche anterior a mi partida hacia tierras napoletanas mi queridísima familia me hizo una fiesta de despedida por todo lo alto, con cenita familiar y todo, =).

Domingo por la mañana, comienza mi viaje, y como no podia ser de otra forma comenzamos de cañitas por el pueblo, jajaja. Por desgracia no pudieron durar mucho, dado que a las 13:00 partíamos para Plasencia.

Que duro fue despedirse de la mia sorella, my sister, mi hermana querida. Se me caían las lágrimas al decirle adiós. Pero tenía que comenzar el viaje.

13:00 y en el centro medico de mi pueblo, comenzamos bien, por suerte nos atendieron rápido y a las 13:30 aproximadamente ya estábamos de camino a Plasencia, donde recogimos a mi compañero de residencia Óscar.

Desde Plasencia pusimos rumbo al aeropuerto de Madrid. Comienza la morriña por todo lo que dejo atrás, mi casa, mis padres, mi familia, mis amigos...

Una vez en Madrid las cosas fueron rápido, facturamos el equipaje en un plis y llego la hora de despedirse de los papis, que pena mas grande, no volvería a verlos en mas de tres meses...

Y ahora ya si que si... RUMBO A ITALIA!


Saludos de una extremeña!